lunes, 24 de octubre de 2011

Vistas

Madrid tiene lugares recónditos, pequeños, donde por mucha gente que haya te quedas embobado, pierdes el oído y solo puedes mirar, sin parpadear ni un segundo y sonreír después al ver el lugar que acabas de descubrir.

Siempre que vuelvas y siempre que lo recuerdes, la sonrisa volverá a tu cara, como cuando haces gestos estúpidos que te llevan sin control a la risa.

Planta 6, Museo Reina Sofía.


domingo, 25 de septiembre de 2011

MAGIA

Si las ciudades hablaran, Madrid nos contaría miles de historias de gente de todo el mundo. Historias bonitas, tristes, graciosas, dramáticas y felices, todas acompañadas de un escenario, un momento justo que hace a cada una de ellas única, y por cada lugar que pasases completarías una historia, un conjunto de momentos cada uno de ellos único.

Pienso esto mientras lo entremezclo con un montón de sitios, un montón de momentos que he protagonizado y que me han hecho llegar hasta aquí.

Si el Palacio Real hablara contaría de nosotros los primeros meses de una relación oficial y como nos ha visto evolucionar desde aquel día, como volvimos a él sin planearlo al cumplir un año desde que nos encontramos.

Porque si algo mágico tiene Madrid es que en cualquier lugar puede sonar Besame mucho.

sábado, 30 de julio de 2011

Madrid inspiración.

Caminamos sin rumbo después de una tarde en nuestro mundo, nuestro particular rincón en la capital.


Madrid crea, motiva y se cuela en mi pensamiento, sus calles, sus gentes, sus edificios son tan importantes en la historia que me hacen recapacitar pensando cuánta gente habrá puesto sus pasos por donde ahora yo camino, ricos, pobres, artistas, creativos, cuadriculados, bohemios y modernitos, todos han abierto nuevos caminos que ahora es mi turno ampliar.


No quiero seguir caminos ya hechos, entre todas esas gentes busco una etiqueta adaptable a mi y por más vueltas que le doy no la encuentro. Soy cabezota en lo que creo y comprensiva en todas las situaciones que mi mente me permite aceptar, también llorona y risueña en una mezcla aleatoria, soy capaz de volver locas a las personas, hacerlas enfadar y devolverles la sonrisa con un par de miradas, alocada y boba en muchas de mis acciones y seria y madura en mis palabras. 

Continuo caminando sin saber que etiqueta adjudicarme, todos los calificativos con los que me han descrito valen, pero no me quedaría con ninguno, creare una nueva etiqueta, aunque sea la única en llevarla.